image004.jpgRASGO: Ingenuidad
PREMISA: “El mundo es mucho más entretenido de lo que pensé”

Aunque tiene 21 años, María Canela es una mujer ingenua que no sabe del mundo. Fue abandonada por su madre, Amanda Gómez, en el convento de Santa Cruz del Puerto, siendo muy niña. Las monjas se hicieron cargo de su crianza y educación. Debido a su desbordada imaginación y ganas de descubrir cosas, se inventó la “leyenda” para sí misma de ser hija del padre Bonifacio, el sacerdote para quien su madre trabajó como secretaria. Su gran pasión y talento es la cocina y es a través de sus recetas que María Canela expresa el tremendo amor que tiene para dar. María Canela es devota de Dios, a quien le promete toda clase de sacrificios: dejar de comer dulces, rezar cincuenta rosarios, controlar sus palabras, etc. Todo con tal de lograr sus deseos o purgar sus culpas… Pero le cuesta cumplir, puesto que olvida sus promesas.

Es temerosa del mundo que empieza a descubrir, de los deseos y la pasión que empieza a sentir. Es recatada, siempre está dispuesta a obedecer las órdenes de los demás. Como intermediaria, quiere hacer quedar bien a todo el mundo y después es ella quien termina mal, puesto que a veces miente para tratar de conciliar las diferencias entre las hermanas.

María Canela reprime sus impulsos y por eso se auto castiga, sin embargo, por su dificultad de cumplirlos, siempre está en falta. Tiene vergüenza de su cuerpo, de sus emociones, a las que teme profundamente. Aún no sabe que es un volcán rebosante de pasión.

María Canela sufre constantes contradicciones entre lo que quiere hacer, lo que debe hacer y lo que dice que hace. El deseo la atemoriza, especialmente al conocer a Martín, cuando experimenta sentimientos que no conoce.

Su manera de relacionarse con cada una de sus hermanas es diferente. María Canela aprende de María Valentina a liberarse y llenarse de valor. Su relación con María Soledad es difícil y de constante enfrentamiento. Hacia María Claridad siente respeto, aunque no comulga con todas sus ideas. La forma de ser y expresarse de María Alegría la escandaliza. Detrás de lo mucho que la escandalizan los comportamientos de sus hermanas, en el fondo, María Canela quisiera ser como ellas. Es de noble corazón y conoce el valor del perdón. Ella intenta que sus hermanas compartan la fe que ella tiene en Dios.

Su temor a los hombres hará que rechacé a Martín, a quien le costará muchísimo enamorarla. El mayor tesoro de María Canela es su espiritualidad. Esta espiritualidad la lleva a conservar su virginidad. Está dispuesta a perderla sólo con el amor de su vida y luego de recibir la bendición matrimonial.

Su gran secreto es que lee novelas rosa y no se lo cuenta a ninguna de sus hermanas. Tendrá una gran rivalidad con Lucas, el hijo de Martín, quien se resistirá a verla como una posible “mamá”.

Su relación con Reynaldo es de respeto absoluto y devoción. Tiene miedo a que su papá no la quiera y por eso busca a toda costa su aprobación.

María Canela lleva una relación especial con María Valentina, puesto que su hermana la protege especialmente. Ella estaría dispuesta a defenderla a como de lugar y María Canela lo agradece.