RASGO: El Idealista
PREMISA: “Voy a luchar por mi sueño contra quien sea”
Luis Eduardo Santibáñez es un hombre que lo ha tenido todo en la vida. Nació en el seno de una familia acomodada de un pueblo costero y, por ser hijo único, gozó de todos los privilegios, la atención y el cariño de sus padres. A pesar de la fría distancia que vio crecer entre ellos con los años.
De su madre, una mujer que siempre lo adoró, le dio gusto en todo, aprendió a ser “dependiente” y “cómodo”: en el hogar no mueve un dedo. Sin embargo, todo lo que no sabe hacer en hogar, ha aprendido a hacerlo en “El Tesoro”, gracias a su amigo Martín, quien le ha enseñado a cazar, pescar y sobrevivir en la naturaleza. De su padre heredó la capacidad para ser recursivo, el amor por la naturaleza y por “El Tesoro”, la tierra por la que sacrificó una prometedora carrera como arquitecto en la capital.
Tras años de ausencia, por sus estudios y labores en las universidades más importantes del país y del extranjero, ha regresado a su pueblo natal para convertir esa tierra en lo que siempre ha soñado: un paraíso ecológico, una reserva natural idílica, en la que piensa pasar el resto de sus días, en contacto con la naturaleza. Luis Eduardo quiere honrar así la memoria de su abuela, quien le contará, cuando era niño, innumerables historias sobre el lugar. Una de ellas, es la existencia de un verdadero “tesoro” en dichas tierras. Ya que los “cuentos” de su abuela jamás precisaron en qué consiste el oculto valor del lugar, Luis Eduardo cree que esto no era más que una hermosa metáfora para describir lo bello de estas tierras. Sin embargo, no sólo él, sino personas inescrupulosas como Los Pardo y Tomás Murillo (su verdadero padre), sabrán que ese valor “real” sí existe… Y Luis Eduardo tendrá que luchar contra ellos para evitar que destruyan con su ambición la tierra de sus ancestros.
La llegada de “Las Marías” significa para Luis Eduardo muchas cosas. A pesar de la profunda rivalidad que siente con sus hermanas por la diferencia de las ideas sobre el proyecto sobre la tierras que adora, también descubrirá a través de cada una de ellas un mundo que nunca conoció. Y María Valentina, quien despierta en él el amor más grande que haya sentido. El que jamás sintió por su prometida Úrsula. Sabiendo que su amor por Valentina es prohibido, intentará controlar sus sentimientos e incluso refugiarse en los brazos de su novia, para reprimirlos. Lo que Luis Eduardo no sabe, es que no se puede mandar al corazón.