RASGO: Don Juan
PREMISA: “Las tengo locas a todas”
Gabriel es un “casanova”, un conquistador de pueblo que se cree con derechos sobre todas y cada una de las mujeres que se atraviesen en su camino. No es adinerado pero actúa como si lo fuera, pues esta es la imagen que le interesa proyectar ante sus múltiples conquistas.
Por ello, se gasta hasta el último centavo de su sueldo como empleado en la estación de servicio en comprar ropa para verse “bien”, o en financiar sus salidas a comer o bailar con sus enamoradas. Obviamente, no hay ningún bolsillo que soporte este nivel de egresos y por lo mismo, Gabriel se ve obligado a pedir préstamos que nunca podrá cancelar, o incluso a tomar dinero de la caja menor de la estación de servicio, sin el consentimiento de sus patrones.
Desde muy temprano en su adolescencia, Gabriel fue consciente del efecto que su varonil presencia causaba entre las mujeres y por ello fue desarrollando el arte de conquistarlas según su conveniencia y gusto.
A pesar de esto, Gabriel tiene muy claro que le interesa tener muchos romances, pero no tiene la menor intención de formalizar una relación con nadie. Nombrarle a él la palabra “Matrimonio” lo desequilibra completamente.
Entre las peculiaridades más sobresalientes de su personalidad podemos mencionar la vanidad, la coquetería, el descaro, una actitud relajada y evasiva a la hora de afrontar cualquier problema que se le presente.
Al igual que María Soledad, a Gabriel le apasionan los vehículos veloces y todo lo relacionado con este mundo. Sin embargo, su interés en las motos se acrecentará cuando se sienta atraído hacia esta muchacha y tome como un reto personal la misión de conquistarla. Eso sí, Gabriel no se cohibirá si en el camino se cruza alguna otra mujer a quien pueda cortejar.
El mayor obstáculo entre Gabriel y cualquiera de sus tentativas amorosas será Linda, quien está obsesionada con él y lo chantajeará para que acepte ser su novio, a cambio de no perder su empleo. Sin embargo, quien lo amarrará a Linda será su madre, Leoparda, quien le pagará una suma considerable de dinero para que sea su novio. Suma con la cual Gabriel logrará salir de las numerosas deudas que adquirirá por conquistar a María Soledad, pero que lo atarán sin remedio a Linda, la mujer que más le desagrada en el mundo.