RASGO: El Inescrupuloso
PREMISA: “El fin justifica los medios”

Alfredo, desde siempre, ha estado interesado en el poder. De hecho, es el interés más grande que hay en su vida. Y para tenerlo, no le importa pasar por encima de quién sea, ni utilizar los medios que sean necesarios. Para los “trabajos sucios” él tiene a Manotas, ya que él jamás se ensuciaría las manos. Es como todo buen negociante, encantador y manipulador. Con sus buenos modales y apariencia, nadie sospecharía jamás que Alfredo pueda ser un villano desalmado. Es atractivo y de gustos finos. Una vez que conozca a María Valentina, toda su vida dará un vuelco, pues ella logrará tocar su frío corazón de tal manera, que conseguirá lo que parecía imposible: Alfredo, por primera vez, se sentirá enamorado… E intentará conquistar a la mujer que ama locamente.

Creció dentro de la hacienda, y aprendió, gracias a su padre, a manejar todos los negocios del lugar: las bananeras, los peones y los cultivos. Conoce mucho mejor que Luis Eduardo la tierra y el manejo con los peones del campo. Estudió Administración de Empresas en la ciudad más cercana y a penas terminó, se dedicó a trabajar en la hacienda.

Durante esta ausencia, sucedió la muerte de su padre, Don Fermín Pardo en extrañas circunstancias, dejando como parte de la familia a su joven viuda, Leonarda, quien ahora es su madrastra. Alfredo sostiene negocios con Tomás Murillo quien esta interesado en comprar las tierras del Tesoro pero las altas sumas que él ofrece, despiertan la curiosidad de Alfredo y esto lo llevará a descubrir el valor insospechado del lugar.